Acné, aceites e hidrolatos, últimos estudios

El acné es una de las enfermedades dermatológicas con mayor prevalencia. (Vos T. 2012)

Se caracteriza por la alteración de los folículos pilosos y la formación de comedones no inflamatorios y lesiones inflamatorias (pápulas, pústulas) que pueden dejar cicatrices.

A día de hoy se desconocen las causas pero esta patología de la piel está relacionada con la presencia de dos bacterias: Propionibacterium acnes y Staphylococcus epidermidis.

Por esta razón que tratamientos convencionales incluyen antibióticos, además de agentes antiiflamatorios y comedolíticos, tanto a nivel tópico como sistémico.

El problema es que está augmentando la resistencia a estos antibióticos, de aquí que se investiguen alternativas y se comprueve lo que muchos ya sabíamos, que algunos aceites esenciales son muy eficaces!

Últimos estudios científicos

En el trabajo de Taleb y colaboradores se pone en evidencia la eficacia de los aceites esenciales de orégano (Origanum vulgare), tomillo (Thymus vulgaris), lemongrass (Cymbopogon citratus) y árbol del té (Melaleuca alternifolia) in vitro e in vivo (ratones).

Siendo el orégano común el que mostró una mayor actividad bactericida para P. acnes y S. epidermidis.

Esta actividad se relaciona con el elevado contenido en timol (99,44% en el orégano usado en el estudio).

Los autores se plantean la aplicación de los aceites esenciales a nivel tópico y para facilitar la absorción cutánea formulan una nanoemulsión con un 0,5% de orégano para evitar la irritación de la piel.

Este preparado muestra una acción antiinflamatoria, antibacteriana y recuperadora del tejido afectado superior a la eritromicina (antibiótico de referencia).

Sinergia aceites esenciales e hidrolatos

En un estudio in vitro de Owen y colaboradores se pone en evidencia que un preparado a base de hidrolato de azahar o de manzanilla romana y tres aceites esenciales es igual o más eficaz que los antibióticos tópicos usados habitualmente.

En primer lugar ya muestran la eficacia para el tratamiento del acné del hidrolato de azahar, sin añadir aceites esenciales.

Ya que este hidrolato presenta una actividad antibacteriana significativa para P. acnes y S. epidermidis.

Pero a continuación prueban con varias sinergias y obsevan que la combinación de 0.53 mg/mL de AE de may chang (Litsea cubeba), 0.11 mg/mL de AE de palo de rosa (Aniba rosaeodora) y 0.11 mg/mL de AE de clavo con hidrolato de azahar es todavía más eficaz.

Mis reflexiones

En mi opinión los aceites esenciales de orégano y tomillo son demasiado irritantes para ser usados en afecciones cutáneas que afectan al rostro pero sí son muy interesantes vía oral, siempre encapsulados o muy bien emulsionados con un aceite vegetal.

En cambio a nivel tópico es mucho más seguro el aceite de árbol del té a una concentración entre el 1 y el 3% según la extensión y gravedad del acné.

Por otro lado, recordemos a los fantásticos hidrolatos! Súper bien tolerados, fáciles y seguros de usar.

Para la limpieza y el cuidado de la piel acneica podemos recomendar varios hidrolatos, entre los que destacaría el de lavandín, salvia oficinal, azahar, geranio, tomillo, manzanilla romana o menta piperita.

Sin olvidar el hidrolato de romero quimiotipo verbenona, que ya mencioné en un post anterior, Mis tres hidrolatos preferidos.

Se pueden pulverizar directamente en la cara y el cuello o bien impregnar una gasa o algodón y dejar actuar durante unos minutos sobre la zona afectada.

Son excelentes como tónicos, purificantes y ligeramente astrigentes.

Y evidentemente podemos combinar hidrolatos con aceites esenciales!

Pero en este caso debemos tener presente las siguientes cuestiones:

  • Añadir un poquito de alcohol (~0,5%) o bien un emulsionante tipo Solubol.
  • No usar aceites esenciales dermocáusticos (canelas, oréganos, tomillo timol, ajedrea, etc.)
  • No usar cantidades elevadas de aceites esenciales (0.01-0.05%).

Bibliografía

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