Conservación de los aceites esenciales

Una de las cuestiones recurrentes en mis cursos es a cerca de la conservación de los aceites esenciales.

¿Cuánto tiempo puedo usar un aceite esencial una vez abierto el envase? ¿Se estropean? ¿Han perdido propiedades?


Las entradas se publican en primicia en la newsletter de AromaTraining. Suscríbete y recibe contenido exclusivo, ofertas y novedades antes de su publicación en la web.


Conservación de aceites esenciales

Para responder estas preguntas debemos tener bien presente la composición de los aceites esenciales. Estas sustancias aromáticas no contienen ni agua ni lípidos, por lo que el riesgo de contaminación microbiana y/o de oxidación (enranciamiento lipídico) es muy bajo.

Al contrario, la mayoría de aceites esenciales contiene moléculas antioxidantes y antimicrobianas, por lo que incluso se utilizan a nivel cosmético y alimentario para evitar el enraciamiento y el desarrollo de bacterias y hongos.

Conservación de propiedades terapéuticas

De forma general podemos recordar lo siguiente:

Habitualmente los laboratorios indican un tiempo de conservación de 5 años para los aceites esenciales puros y obtenidos mediante controles de calidad de tipo farmacéutico. Es decir, podemos usarlos con finalidad terapéutica durante este tiempo con total garantía.

Aunque muchísimos aceites esenciales siguen activos hasta más de 10 años, sobre todo los fenólicos.

En el caso de las esencias obtenidas mediante presión mecánica de la piel de los cítricos, como la mandarina, naranja, pomelo, limón, bergamota…el tiempo de conservación es menor, y no se recomienda utilizarlas con finalidad terapéutica pasados los 3 años.

Las esencias son más vulnerables a la degradación porque no contienen una cantidad elevada de componentes antioxidantes y, por el contrario, son muy ricas en limomeno, un monoterpeno que se oxida más fácilmente.

Por esta razón, algunos expertos, como Robert Tisserand y Rodney Young, aconsejan no utilizar una esencia de limón, por ejemplo, pasados 12 meses desde la primera apertura del envase.

¿Cómo conservar los aceites esenciales en buenas condiciones?

Cerrar lo antes posible el frasco una vez dosificado el aceite esencial y asegurarnos que queda bien cerrado. Recordemos que las moléculas de los aceites esenciales son volátiles!

Guardar los aceites esenciales protegidos de fuentes de calor directa (algunos aceites son inflamables, viene indicado en el envase) y evitar tenerlos en estancias o sitios cerrados, como un coche a pleno sol, donde se puedan superar los 35ºC.

Protegerlos de heladas. Algunos aceites esenciales, como el de rosa damascena!!, precipitan cuando baja demasiado la temperatura. Normalmente su actividad terapéutica no se altera pero evitaremos en lo posible estos cambios bruscos de temperatura que modifican las propiedades físico-quimicas del aceite esencial y también pueden alterar la disposción espacial de sus moléculas y por lo tanto su actividad a nivel vibracional.

Si nos encontramos con un aceite esencial solidificado o con precipitado, no lo calentaremos al baño María, bastará con tenerlo un rato entre nuestras manos, frotándolo entre ellas.

Siempre seleccionaremos aceites esenciales que vengan en envase de cristal oscuro (de color azul, marrón, etc) para que esté protegido de la radiación UV.

En caso de esencias o aceites esenciales con un mayor riesgo de oxidación podemos añadir un antioxidante tipo BHT, o todavía mejor uno de origen natural como el tocoferol (vitamina E de origen natural), el ácido rosmarínico o el palmitato de ascorbilo. Concentraciones entre el 0,1% y el 0,5% suelen ser suficientes.

Otra opción es añadir un pequeño porcentaje de algún aceite esencial con una potente actividad antioxidante. Destacan aquellos con un elevado contenido fenólico, especialmente el clavo, o aquellos ricos en 1,8-cineol, como el romero oficinal qt cineol. Siendo además muy eficaces como antimicrobianos.

Para saber más

Bibliografía

aromaterapia envases aceites esenciales

Esto es todo por hoy. ¡Cuidaros mucho!

Laura Mestres
Licenciada en Farmacia, Responsable de Formación en AromaTraining


Fórmate en Aromaterapia

¿Te gustaría conocer a fondo el potencial terapéutico de los aceites esenciales?  ¿Piensas que estar formado en aromaterapia es importante para tu desarrollo profesional y personal, y lo que quieres es formarte de manera rigurosa y amplia?

No hay excusa: fórmate en Aromaterapia de forma rigurosa

Estas son las opciones que te ofrecemos para formarte en Aromaterapia desde las bases a la especialización:

  1. El curso Fundamentos en aromaterapia, 6 módulos temáticos online que puedes realizar por separado: el módulo 1 es imprescindible para empezar a formarte (sigue a tu ritmo con Infectología, Dermatología, Dolor y Circulación, Sistema Nervioso y Sistema Digestivo).
  2. El curso Expert@ en Aromaterapia Clínica, el más completo, con aulas virtuales, foro y seguimiento personalizado en grupos muy reducidos.

• Si ya tienes una buena base de aromaterapia, los cursos de Especialización son tus cursos.
• Si lo tuyo es la formación en directo, periódicamente organizamos cursos webinar y presenciales.
Aromaterapia Práctica, los cursos en los que la formación en ciencias de la salud no es imprescindible.

Una buena formación en aromaterapia es imprescindible. Y lo será más.