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Microbiota intestinal y salud

aromaterapia microbiota intestinal

En más de una ocasión, al hablar en mis cursos sobre la importancia del buen estado de nuestra microbiota intestinal, me he encontrado con un elevado desconocimiento sobre el tema.

A menudo, sólo se relaciona con una buena absorción de nutrientes, buena digestión, etc. pero la importancia de una flora intestinal en condiciones óptimas, va mucho más allá.

Como veremos en este artículo y debería tenerse en cuenta como punto básico en cualquier terapia o tratamiento, desde la atención primaria hasta los especialistas.

La Microbiota intestinal

En el tracto intestinal humano coexisten una gran cantidad y diversidad de microorganismos, más de 400 especies distintas, de las cuales entre 30 o 40 representan el 99% de microorganismos y forman lo que se denomina microflora, microbiota intestinal o simplemente, microbiota.1

En los niños, el desarrollo de la microbiota intestinal finaliza entre el primer y el cuarto año de edad (tras la introducción de la comida sólida y el destete), asemejándose a partir de este momento a los patrones del adulto.2

Aunque existe variabilidad individual en la composición y concentración de la microbiota (tipo y número de bacterias), se han determinado unas poblaciones mayoritarias en el individuo sano. Entre ellas destacan los Lactobacillus, presentes en todo el tracto digestivo en mayor o menor concentración.3

El equilibrio entre las distintas poblaciones de microorganismos influye favorablemente no sólo en la función intestinal, sino en el bienestar y la salud general de nuestro organismo.

Funciones de la Microflora

La flora intestinal desempeña una serie de funciones muy importantes para el organismo humano. Estas funciones se clasifican en metabólicas, tróficas y de protección.4

Funciones metabólicas:

Digestión residuos alimentarios, se obtienen energía y nutrientes tanto para el hospedador como para los microorganismos intestinales. Las bacterias lácticas son unas de las más eficaces en este proceso.

  • Síntesis de vitaminas y absorción de iones (vit K, Ca, Mg, Fe).
  • Degradación y eliminación de compuestos tóxicos, mutagénicos o carcinogénicos.

Función trófica:

  • Diferenciación de las células epiteliales y desarrollo de un sistema inmune (S.I.), competente. Acción realizada por la flora y sus productos metabólicos, principalmente ácidos grasos de cadena corta.

Posiblemente sea una de las funciones más importantes de la microbiota intestinal, ya que la mucosa intestinal es el tejido con un mayor número de células inmunocompetentes del cuerpo humano.6

Las bacterias lácticas, y en particular los Lactobacilos, son una de las poblaciones con mayor efecto estimulador del S.I.5,6

Funciones protectoras:

  • Efecto mucoso de barrera7:
    • resistencia a la colonización de patógenos exógenos.
    • prevención de proliferación excesiva de patógenos oportunistas que habitan en el tracto gastrointestinal.
    • protección frente a antígenos y sustancias tóxicas.

La modulación del transporte de antígenos ha sido atribuida a los Lactobacilos8.

La correcta funcionalidad del tracto digestivo está directamente relacionada con el equilibrio entre las poblaciones microbianas. Cuando se rompe este equilibrio quedan alteradas tanto la absorción de nutrientes como los mecanismos de defensa.

Factores que causan desequilibrios de la microbiota intestinal

  • Alimentación inadecuada
  • Situaciones de estrés
  • Tratamientos con antibióticos

Estos desequilibrios originan frecuentemente trastornos intestinales.  Si este desequilibrio se cronifica proliferan levaduras, como las cándidas, causantes de una elevada toxicidad y muy difíciles de erradicar cuando se implementan en forma de hifas.

Resituir el balance

En estas situaciones, la restauración del balance intestinal donde prevalezca la microbiota potencialmente beneficiosa favorece la recuperación de estas alteraciones. Una dieta adecuada y el aporte de complementos nutricionales son vitales. Tener esto claro es fundamental, ya que a menudo, sólo se realiza un tratamiento antifúngico convencional que no resulta suficiente en una candidiasis intestinal. Además tenemos la opción de los aceites esenciales quimiotipados de actividad antimicótica, que respetan la flora intestinal saprófita promoviendo, de forma indirecta a su reequilibrio.

Podemos ayudar a conseguir una recuperación más rápida y efectiva con el empleo de complementos nutricionales a base de probióticos y prebióticos.11,12

Una comisión de expertos de la FAO y la OMS definió a los probióticos como: un suplemento alimentario compuesto por microorganismos vivos que ingeridos en cantidades adecuadas ejercen un efecto beneficioso para la salud del consumidor.11 

Los prebióticos son ingredientes alimentarios no digeribles que promueven selectivamente el crecimiento y la actividad de unas determinadas especies bacterianas beneficiosas para el organismo.12

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Bibliografía

  1. Drasar BS, Barrow PA. Intestinal microbiology. Washington, DC, American Society for Microbiology, 1985.
  2. Cooperstock MS, Zedd AJ. Intestinal flora of infants. En: Hentges DJ, ed. Human intestinal microflora in health and disase. New Cork: Academic Press, 1983. p. 79-99.
  3. Mitsuoka T. The human gastrointestinal tract. In: Word BJB,ed. The Lactic Acid Bacteria. Vol. 1. The Lactic Acid Bacteria in Health and Disease. London: Elsevier Applied Science, 1992. p. 69-114.
  4. Guarner F, Melagelada JR. Gut flora in health and disease. Lancet 2003; 361: 512-9.
  5. Cross ML. Microbes versus microbes: immune signals generated by probiotic lactobacilli and their role in protection against microbial patogens. FEMS Immunol Med Microbiol 2002; 34: 245-53.
  6. Gill HS. Stimulation of the immune sistem. Int Dairy J 1998; 8: 535-44.
  7. Falk PG, Hooper LV, Midtvedt T, Gordon JI. Creating and maintaining the gastrointestinal ecosistem: what we know and need to know from gnotobiology. Microbiol Mol Rev 1998; 62: 1157-70.
  8. Gorbach SL. Probiotics and gastrointestinal health. Am J Gastroenterol 2000; 95 (Supl.) 2-4.
  9. Fooks LJ, Gibson GR. Probiotics as modulators of the gut flora. Br J Nutr 2002; 88 (supl. 1): S39-S49.
  10. Gibson GR, Roberfroid MB. Dietary modulation of the human colonia microflora: introducing the concept of prebiotics. J Nutr 1995; 125: 1401-12.
  11. FAO/WHO. Guidelines for the evaluation of probiotics in food. 2002.
  12. D’Souza AL, Rajkumar C, Cooke J, Bulpitt CJ. Probiotics in prevention of antibiotic associated diarrhoea: metaanalysis. Brit Med J 2002; 324: 1361-6.
  13. Midtvedt T. How individual colonia microorganisms respond to specific dietary components. Microb Ecol Health Dis 2000 (Supl. 2): 45-7.
  14. Hammer KA, Carson CF, Riley TV. Antifungal effects of Melaleuca alternifolia (tea tree) oil and its components on Candida albicans, Candida glabrata and Saccharomyces cerevisiae. J Antimicrob Chemother. 2004; 53 (6):1081-1085.
  15. Si os interesa saber más sobre la microbiota os recomiendo que consulteis el Human Microbiome Project promovido por el Departamento de Salud y Servicios humanos de los E.E.U.U.